Detecta fugas
Ves si comida, ocio o suscripciones se están comiendo el margen demasiado pronto.
Neto permite crear presupuestos por categoría y revisar si tu gasto va dentro del plan. No se trata de controlar cada euro con ansiedad, sino de detectar desviaciones a tiempo.

Ves si comida, ocio o suscripciones se están comiendo el margen demasiado pronto.
Las alertas al 80% o al 100% llegan antes de que el mes esté perdido.
Un número aislado en el banco dice poco. Un gasto frente a su límite dice mucho más.
La regla más repetida reparte tus ingresos netos en tres bloques: 50 % a necesidades, 30 % a gustos y 20 % a ahorro y deuda. Funciona como punto de partida porque es fácil de recordar y obliga a poner el ahorro en el reparto en lugar de dejarlo para el final.
Deja de encajar cuando la vivienda se come el primer bloque. Con un alquiler que es el 45 % de lo que entra, el 50 % es imposible y el reparto solo sirve para sentirte mal. En ese caso el número que hay que mirar no es el 50, es cuánto queda después de lo inevitable, y a partir de ahí se construye un reparto propio.
La diferencia entre un presupuesto que sirve y uno decorativo es el momento en que te enteras. Un resumen a fin de mes te cuenta lo que ya pasó: es información, pero llega tarde para cambiar nada.
Un límite por categoría avisa mientras aún puedes decidir. No es una cuestión de disciplina, es de calendario: el mismo dato el día 12 cambia tu comportamiento y el día 30 solo cambia tu ánimo.
No. Neto funciona de forma manual y privada, sin conexión bancaria.
Sí. Ese es el enfoque más útil porque conecta el presupuesto con decisiones reales de gasto.
Sí. En ese caso conviene revisar los límites con más frecuencia y combinar presupuesto con colchón de ahorro.
Los límites, una vez al mes. Los gastos fijos, una vez al año: son los que más dinero mueven y los que menos se tocan, y revisarlos cada mes no cambia nada.
Casi siempre significa que el límite estaba mal puesto, no que te falte voluntad. Súbelo a lo que gastas de verdad y baja otro: un presupuesto que no se cumple nunca deja de leerse.
Sí, pero se plantea al revés: se fija sobre el mes peor de los últimos seis, no sobre la media. Lo que entre de más en un buen mes va al colchón.
Las páginas que explican cada parte de la app, con detalle.